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domingo, 17 de septiembre de 2017

Sueño de Urcalia

Sueño de Urcalia
Agosto del 2007

Este sueño lo tuve la noche del domingo 26 para lunes 27 pero no tuve tiempo de subirlo. Estaba en la casa onírica de Went... es una casa estilo inglés muy bonita, con muebles antiguos pero con cosas modernas también, en su salón tiene un precioso sillón de terciopelo rojo de época y un televisor de plasma.

Me mostró el lugar, cuando llegamos a su alcoba y me quedé sorprendida al ver un cuadro sobre su chimenea... era un retrato clásico de pareja, de esos en el que la mujer está sentada sosteniendo una flor o un abanico y el hombre está de pie a su lado con cara solemne… y la mujer era yo... estaba vestida al estilo siglo XVIII, tenía el cabello mas claro pero no llegaba a ser rubio, peinado en un moño que caía en cascada de rulitos y una rosa blanca en la mano... él estaba de pie a mi lado vestido y peinado también al estilo de época.

Yo: Eh, soy yo... es decir, somos nosotros.
El: Si, ¿no te acuerdas?... vivimos juntos una vida.
Yo: Pues no me acuerdo.
El: No fuimos shamanes, fue una vida de "vacaciones" por así decirlo.
Yo: Ah, con razón no me acuerdo... yo le dije a Celesta que me quitara todos los recuerdos inútiles de vidas de vacaciones y sólo me dejara los recuerdos de las vidas en las que fui shaman, sino tendría muchos recuerdos enredados y andaría loca.

Creo que para él fue importante pero yo no recordaba nada. Empezó a contarme ésa vida… y fue una historia larga, cliché y aburridísima misma novela rosa en las que dos jóvenes enamorados sufren mil problemas para estar juntos pero después de pasar por mil desgracias a las finales terminan viviendo felices y comiendo perdices con cinco hijos.

Luego le dije que estaba cansada y quería dormir, él me señaló su cama, yo le dije que una casa tan grande y bonita tenía que tener una alcoba de huéspedes... él me respondió que si pero que estaba sin muebles porque casi nunca recibía visitas. Nos acostamos... y yo le di la espalda.

Y aquí es donde empieza “el sueño” que quiero contarles, de esos que se tienen estando “dormida” en el plano onírico y terminas en los subplanos.

En éste sueño dentro de mi sueño estaba vestida con una falda de jean larga, una blusa sencilla y botas, llevaba el cabello tal como lo tengo ahora sujetado hacia atrás con una vincha de liga... estaba en una hacienda como de película mexicana buscando a un muchacho a quien luego tenía que llevar no sé a donde, tenía una foto de él bajada de internet e impresa en una hoja... éste muchacho tenía unos 20 años, piel blanca pero bronceada, cabello castaño hasta los hombros y ojos marrones, su cara era bien común y corriente pero tenía una cicatriz bien notoria desde la sien derecha hasta la ceja... encontrarlo y llevármelo a un lugar seguro era importantísimo.

Llegué a un granero, abrí la puerta y encontré a dos hombres negros con pinta de esclavos de la Cabaña del Tío Tom... uno tenía como 30 años, estaba desnudo y atado a un poste con la espalda y el culo desollados a latigazos... el otro tenía unos 45 años, estaba con un taparrabos, sentado en la paja con los pies en un cepo, las plantas untadas de grasa y un brasero encendido... yo apagué el brasero con un balde de agua, luego vi sus pies y noté que tenía 6 dedos y todos eran del mismo largo del pulgar lo que le daba a sus pies una apariencia rectangular... luego desaté al otro negro, de curiosidad vi sus pies y también tenía 6 dedos largos, como estaba desnudo le vi el pene y lo tenía bifurcado con dos glandes.

Les dije: Ustedes no son de Gaia.
El negro mayor me dijo: No señorita, nosotros somos de Urcalia.

Ellos me dieron mil gracias y me dijeron que teníamos que huir pero les dije que no podía irme de allí hasta encontrar al muchacho y les mostré la foto... el negro mayor me dijo: Es el hijo mayor de nuestro amo, el amo es muy cruel pero su hijo es bueno.

Salí del granero y me dirigí a la casona, toqué la puerta pero nadie me abrió, terminé metiéndome por una ventana... y me encontré con tremenda carnicería. En el salón me encontré dos mucamas torturadas y muertas, en la cocina dos mujeres negras una flaca y otra gorda también torturadas cruelmente... subí, en la escalera encontré a un mayordomo con la cabeza reventada... recorrí todas las habitaciones y encontré muchos muertos todos torturados horriblemente... pero todos eran sirvientes como los humanos de éste mundo y negros esclavos con pies de 6 dedos, ni rastro del señor ni de su susodicho hijo.

Iba a irme cuando escuché un sollozo, abrí un ropero y allí estaba escondida una niña de unos 12 años, tenía cabello castaño sujetado en una trenza. Por sus rasgos deduje que era la hermana del muchacho que buscaba, le pregunté por su padre y sus hermano... ella me abrazó y llorando me respondió que habían venido los lagartijos, que habían matado a todos los sirvientes y esclavos y que se habían llevado a su padre y a su hermano.

Luego el sueño cambió. Estaba en una escuela interna para señoritas de esas tipo francesas muy bonita, allí dejé a la niña al cuidado de la directora que era una mujer madura muy guapa y con cara de ser muy buena.


Me desperté. Went estaba durmiendo a mi lado, lo sacudí y le pregunté si conocía un mundo llamado Urcalia pero me respondió que ni de nombre. Luego me desperté de verdad en mi cama pensando que por culpa de Went y su relato aburridísimo de nuestra vida juntos se me hizo tarde y no pude salvar al susodicho muchacho.

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