in girum imus nocte et consumimur igni

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sábado, 11 de noviembre de 2017

Buscando el Santo Grial

Buscando el Santo Grial
Octubre del 2008

Todo empezó el lunes después que me dio ése lapsus de cantar un estribillo en alemán mientras veía la película “Los ríos de color púrpura” (la frase era: “Inner den garten... Unter den linden”... error mío en el post anterior, linden no es roble, es tilo... la frase me sonaba conocida porque es un poema del trovador alemán Walter von der Vogelweide... la estrofa seguía pero ahora no me acuerdo bien del resto).

Después de ver la película me fui a dormir. Estaba en el Hueco (el lugar onírico que tenemos José Alejandro y yo, ése que parece los subterráneos del Fantasma de la Ópera). Follamos y luego nos quedamos dormidos, así que lo que viene es un sueño del subplano.

Soñé que estaba con él caminando por una calle colonial empedrada pero en la época actual, era España pero no ubiqué la ciudad. Entramos a una iglesia, había un sacerdote que nos miró raro y se nos acercó a preguntarnos que queríamos entonces yo le dije que era una turista peruana (hasta le mostré mis documentos) y que sólo quería admirar el arte religioso bla bla. El sacerdote nos dijo que no hiciéramos ruido y que nos fuéramos antes de que empezara la misa. José Alejandro sacó una cámara y empezamos a tomar fotos como si nos interesara el arte religioso pero buscábamos símbolos en las paredes, pinturas, columnas, etc... tuvimos que irnos porque empezaron a llegar los fieles.


La pastrulada continuó la noche siguiente otra vez en el Hueco. Ésta vez me quedé dormida con José Alejandro y Juamn Daniel. Soñé que estaba con José Alejandro en un convento museo... hicimos el recorrido normal con otros turistas pero nosotros queríamos ver una cripta que era de acceso restringido y el guía nos dijo que teníamos que solicitar un permiso. Fuimos a la sacristía a hablar con el sacerdote a cargo quien apenas vio a José Alejandro puso cara fea y le dijo:

Sacerdote: “Señor” (así con ironía) es la quinta vez que usted viene y por quinta vez le digo que no, que aquí no se puede filmar videos bla bla.
Yo: Soy Lili Flores de la  Vega, arqueóloga peruana (le mostré documentos, falseados porque yo no he estudiado arqueología) estoy escribiendo un libro sobre las catacumbas y deseo ver la cripta... él solo me acompaña porque no conozco las calles de Barcelona.
Sacerdote: Está bien, usted puede bajar a la cripta pero él se queda aquí... venga conmigo.

El sacerdote se puso de pie, a mi me dio algo de recelo y José Alejandro me miró como diciendo “mejor nos regresamos, puede ser peligroso” pero yo le dije que me esperara tranquilito y seguí al sacerdote. Bajamos a la susodicha cripta... había cuatro sarcófagos, dos de mármol y dos de piedra oscura... yo empecé a tomar notas haciéndome la erudita.

Regresamos. José Alejandro estaba esperándonos en la sacristía con cara de trauma, le agradecí al sacerdote y nos fuimos porque lo que buscábamos no estaba en la cripta. Luego fuimos a una plazoleta y allí nos encontramos con Juan Daniel, le pregunté cómo le había ido en la biblioteca y me dijo que no lo habían dejado entrar.


Miércoles y jueves sucedieron otras pastruladas que no tienen que ver con este rollo. La noche del viernes me quedé dormida con José Alejandro. Soñé que nos hospedábamos en un lugar que antes había sido un convento pero que ahora era un hotel (conservando la arquitectura, etc, etc)... al principio nos dijeron que todas las habitaciones estaban ocupadas pero dijimos que éramos recién casados y que queríamos pasar una noche allí, pusimos cara de enamorados babosos y la señorita nos dijo que podía darnos una habitación en el ala antigua pero que no tenía televisión ni agua caliente en el baño, le dijimos que no nos  importaba.

Ya en la habitación José Alejandro me empezó a contar que en una vida pasada él había sido monje en ése convento y que existía una catacumba. El problema era encontrar la entrada porque no sabíamos si la habían tapiado al remodelar para hacer el hotel... estuvimos en la habitación haciendo tiempo aprovechando que estábamos allí.

Luego de madrugada salimos a buscar la entrada a la catacumba, felizmente no habían hecho muchos cambios y José Alejandro se acordaba del lugar. Cuando estábamos cruzando el patio interior nos encontramos con un grupo de monjes con hábitos parecidos a los del Ku Klux Klan pero que son de una cofradía española que ahora no me acuerdo como se llama, nos miraron raro pero nos pusimos en plan de enamorados viendo el cielo estrellado. Después fuimos a la bodega y allí estaba la entrada. Bajamos a la catacumba y encontramos lo que estábamos buscando... pero cuando me desperté ni me acordaba que cosa habíamos encontrado.


Después estuve conversando con Marcela y Nadia del problema que será liberar Gaia del poder del Raticulino porque los inmortales regentes de Gaia son Theo y Aradia que están con él... yo les dije que sería bueno contar con los shamanes del tercer mundo azul pero Chuchito no ha vuelto a reencarnar en Gaia porque se traumó con la cruz.

Pero hoy vi la luz... estaba viendo el Dr House con Ingrid cuando empezó un temblor, mi madre quería que saliéramos de la casa (los inquilinos bajaron como locos al patio) pero estaba acabando el capitulo y el Dr House es sagrado. Ingrid y yo nos pusimos de pie pegadas a la pared y seguimos viendo la televisión. El temblor paró pero de inmediato empezó otro... mi madre regresó para sacarnos a rastras, nosotras no quisimos movernos y mi madre se puso a rezar. Ingrid murmuró: Jesús. Me extrañó que ella dijera eso entonces miré hacia donde ella me señaló y vi a Chuchito.

Chuchito estaba en medio de mi sala de pie como en el cuadro del Señor de la Misericordia, ése en la que está con túnica blanca y sale un rayo azul y otro rojo de su pecho... me dijo: “Busquen mi corazón”. El temblor se detuvo y nosotras seguimos viendo el Dr House.

Ingrid y yo seguimos viendo televisión, entonces empezó el “Código da Vinci” y entonces entendí el rollo. Divagaciones mías mientras veía la pelicula con Ingrid comiendo papitas nativas, tomando cerveza y fumando:

Que fastidio con Chuchito... ¿no podía ser mas claro?... “busquen mi corazón”... lo único que se me viene a la mente es la canción de Ville Valo “In your heart under the rose”... bajo la rosa... hum, encaja con esto del santo grial pero... no, no está bajo la rosa... está “unter den linden”... el “corazón” de Chuchito es Magdalena... verdad que yo conocí a Magdalena cuando estuve en el Noguchi (es un hospital psiquiátrico) una paciente que decía que era Magdalena, la pobre tenía sida que le contagiaron unos pandilleros que la violaron... ella me tenía mucho cariño... recordé que cuando casi me morí por sacar a José Alejandro del pozo del infierno ella se acercó a mi cama y me dijo: “Tranquila, te vas a poner bien, lo importante es que lo salvaste”... sé que ella no era Magdalena pero era una de las shamanas de Gaia, supo que yo había bajado al infierno a rescatar a alguien... a ver, Chuchito está bajo el poder del Raticulino, la vez que se me apareció mientras vomitaba me pidió que lo ayudáramos y me dijo que tenía una de esas cosas feas que te chupan energía y te controlan... ya entendí, Chuchito quiere que busquemos a Magdalena... falta que esté metida en un pozo del infierno... que cacho... nos tocará ir otra vez al infierno... creo que me haré una casa onírica en el valle de la desolación.


Simbolismo del Tilo:

Se plantaba mucho en patios, mercados, cementerios y ermitas dedicadas a la Virgen María. No se podían hacer juicios debajo de los tilos antiguos y sagrados. En el Somme, antes de la primera guerra mundial, las parejas de recién casados pasaban por debajo de dos tilos que estaban plantados cerca uno de otro para asegurarse un matrimonio feliz.
También el tilo es el árbol de la mala suerte. En los mitos germánicos y nórdicos, Sigurd o Sigfrido se baña en la sangre del dragón que acaba de matar para ser invencible, pero le cae una hoja de tilo en el hombro, haciéndolo vulnerable a la espada de Hagen. Sin embargo, a Sigfrido se le entierra bajo un tilo, ya que también se le tenía por el árbol de la resurrección. El tilo es un símbolo del poder divino y exaltado, de valor y victoria. Los antiguos griegos y los eslavos lo tenían como morada de su diosa del amor. En Alemania era el habitáculo de enanos, hadas y dragones.



viernes, 3 de noviembre de 2017

Sueño de las lunas escarlatas

Sueño de las lunas escarlatas
26 noviembre del 2012

Andrés no se presentó a la cita en la isla, en su lugar se presentó un fulano llamado Illen como shaman de Adrei (era guapísimo… de rasgos nórdicos, cabello rubio casi platino y ojos azules casi violetas… es decir casi igualito a Adramelech… felizmente mi Jaguar disculpó mi cara de babosa porque está al tanto de la historia entre Kiria y Adramelech)

Soñé con Shara, la actual shamana de Xandria… la vi en un desierto de Aranx (arena roja y enormes rocas talladas por la erosión eólica con formas extrañas) estaba vestida como la recuerdo de aquellas vidas pasadas compartidas con ella en los mundos rojos, con su armadura de cuero con placas de bronce, estaba sentada a horcajadas sacándole filo a una de sus dagas… luego llegó Illen, él estaba vestido con una túnica y un pectoral de argento… conversaron, yo no los escuché pero supe que hablaban de Andrés.

Después el sueño cambió… yo estaba con ellos en el Templo de Nubilakhan (una zona donde se unen el astral rojo y el astral azul, en ése Templo hacemos los rituales de magia combinada de luna roja y luna azul). Shara me dijo: Lilithu, supongo que sabes porque te hemos citado, Andrés faltó a su palabra, sabes que es lo que debemos de hacer pero como es uno de tus hassassins tienes derecho a interceder por él. Le respondí: No hay defensa posible, él faltó a su palabra y se debe de proceder como lo manda la ley.

Me dio pena pero la ley es la ley. Shara tomó su forma de arpía de alas de plumas escarlatas y doradas y yo mi forma de lililechuza… volamos juntas vertiginosamente sobre desiertos, llanuras, mares… hasta que llegamos a una isla volcánica en medio del Mar de Fuego (es un mar rojo sulfuroso que hierve), aterrizamos y tomamos forma mas humana pero manteniendo nuestras alas y garras… encontramos a Andrés refugiado en una caverna, al vernos se arrodilló y dijo: Me entrego a la justicia de la luna roja y la luna azul, le he fallado a ambas.

Llevamos a Andrés al Templo de Nubilakhan donde estaba Illen esperándonos, yo sabía que era a él a quien le correspondía ejercer la justicia… me retiré porque lo que me correspondía llegaba sólo hasta allí. Pero esto me ha dejado una sensación de tristeza y decepción… yo aún le tengo mucho cariño a Andrés, se le dio la oportunidad de retirarse si no se sentía capacitado y mas bien se rectificó en su juramento y a las finales faltó a su palabra.


jueves, 26 de octubre de 2017

Otro sueño con Gollum

Otro sueño con Gollum
Enero del 2009

Soñé que veía a mi amigo a quien le decimos Gollum caminando por la avenida principal de su barrio, era de noche... estaba vestido con pantalón y camisa, llevaba un maletín de trabajo y parecía preocupado. Siguió caminando hasta que llegó al puente que cruza el rio, bajó por la baranda del puente y se puso a caminar por la orilla siguiendo el curso del rio… el paisaje iba cambiando, primero era la orilla del rio real que conozco, con matorrales y basura, luego se fue convirtiendo en un bosque lúgubre y terminó siendo un pantano asqueroso.


Mientras él caminaba su ropa iba poniéndose andrajosa y se iba encorvando... recogía basurillas por el camino (piedras, latas de cerveza, chapas de gaseosa, etc) y las metía en su maletín... finalmente llegó a la parte mas pantanosa del pantano donde había una casucha hecha con ramas... su maletín se había convertido en un baúl de madera y él se había transformado de verdad en Gollum. Entró a la casucha, abrió el baúl y empezó a sacar llaves, no las pude contar pero eran grandes, de oro, plata y cobre... se arrancó un pedazo de andrajo y empezó a pulirlas con cara de obseso mientras decía: Mi tesssoro!!!

miércoles, 25 de octubre de 2017

Sueño de la verbena

Sueño de la verbena
23 enero del 2008

Soñé que estaba con Luis en la ciudad de Lugo (la reconocí por las murallas)... era de noche y había verbena de no se que cosa... y yo estaba embarazada como de 6 meses. Luis se encontró con unos amigos suyos quienes empezaron a decirle que cantara un par de canciones bla bla... yo me escabullí para mirar los quioscos de chucherías y entre la multitud divisé a un muchacho de cabello rubio y ojos azules... era Miguel.

Lo llamé, él volteó y me miró sorprendido, su mirada era triste y melancólica. Le hice un gesto para que se acercara a mi pero él huyó… yo lo seguí... fue una persecución como de película por la muralla, puentes, callejuelas, callejones... y yo que estaba embarazada. Me cansé de correr, tuve que detenerme a tomar aire en una de las escaleras de piedra y Miguel se me escapó.

Entonces miré a mí alrededor y ni idea de donde estaba. Me había alejado de la plaza donde era la verbena y estaba en la parte fea de la ciudad... se me acercó una anciana harapienta y jorobada, yo rebusqué en mi bolso y le di unas monedas pero ella no quiso recibirlas:

La anciana: No, niña... quiero velas.
Yo: Tome el dinero y compre las velas.
La anciana: No niña, ponga vuestra merced las velas en mi nombre.
Yo: ¿Dónde?
La anciana: En la capilla de San Froilán.

Me indicó como llegar a la susodicha capilla... llegué, compré dos velas blancas a una vendedora e iba a entrar para encenderlas al santo cuando un amigo de Luis me jaló del brazo, me dijo que él estaba como loco buscándome... no me dejó entrar a la capilla y me llevó a la fuerza de regreso. Me desperté... ahora por culpa de ése piojoso tendré que comprar velas para San Froilán.

23 enero del 2008

Soñé que estaba con Luis en la ciudad de Lugo (la reconocí por las murallas)... era de noche y había verbena de no se que cosa... y yo estaba embarazada como de 6 meses. Luis se encontró con unos amigos suyos quienes empezaron a decirle que cantara un par de canciones bla bla... yo me escabullí para mirar los quioscos de chucherías y entre la multitud divisé a un muchacho de cabello rubio y ojos azules... era Miguel.

Lo llamé, él volteó y me miró sorprendido, su mirada era triste y melancólica. Le hice un gesto para que se acercara a mi pero él huyó… yo lo seguí... fue una persecución como de película por la muralla, puentes, callejuelas, callejones... y yo que estaba embarazada. Me cansé de correr, tuve que detenerme a tomar aire en una de las escaleras de piedra y Miguel se me escapó.

Entonces miré a mí alrededor y ni idea de donde estaba. Me había alejado de la plaza donde era la verbena y estaba en la parte fea de la ciudad... se me acercó una anciana harapienta y jorobada, yo rebusqué en mi bolso y le di unas monedas pero ella no quiso recibirlas:

La anciana: No, niña... quiero velas.
Yo: Tome el dinero y compre las velas.
La anciana: No niña, ponga vuestra merced las velas en mi nombre.
Yo: ¿Dónde?
La anciana: En la capilla de San Froilán.

Me indicó como llegar a la susodicha capilla... llegué, compré dos velas blancas a una vendedora e iba a entrar para encenderlas al santo cuando un amigo de Luis me jaló del brazo, me dijo que él estaba como loco buscándome... no me dejó entrar a la capilla y me llevó a la fuerza de regreso. Me desperté... ahora por culpa de ése piojoso tendré que comprar velas para San Froilán.


domingo, 22 de octubre de 2017

Sueños en cadena

Sueños en cadena
12 de junio del 2007

Ingrid está resfriada y con fiebre. Dormí por ratos y en esos ratos soñé muchas cosas.



Primero soñé que estaba en la casa de mi tía Meche (una de las hermanas mayores de mi madre, mi tía Meche ya falleció). Subí a un dormitorio (el cuarto en donde nos quedábamos mi madre y yo cuando la visitábamos los fines de semana para que yo jugara con mis primos)... abrí un cajón del comodín, había muchas tijeras, desde pequeñas para hilos de bordar, para papel, tela, cabello, hasta una tijera de jardinero... tomé una tijera de punta afilada y me empecé a levantar la piel del brazo donde tengo la quemadura del nombre del cuervucho... me sangró mucho pero no me dolió, me levanté el pedazo de piel y lo envolví en un pañuelo... busqué algo con que vendarme pero no encontraba nada limpio. Entonces Sither se apareció de la nada y me lamió la herida, ésta se cicatrizó de inmediato pero me quedó una mancha fea y morada… él me ató al brazo un pedazo de tela rojo como si fuera un adorno con lazo para cubrirla.



Segundo sueño. Estaba en una avioneta con Ingrid, tenía la sensación de que mi madre y mi tía habían fallecido... Ingrid tiene en brazos un gato blanco muy peludo, le hizo un moñito como se le hacen a los perritos shitzu y cuando le levantó el pelo vi que el gato tenía un tercer ojo en la frente. Yo tenía un teléfono celular y trataba de enviarle un mensaje de texto a Lucita pero no sabía como hacerlo y renegaba con el aparato. Llegamos a un lugar, Sither nos recibió… yo bajé mareada y le dije: Nunca me acostumbraré a los aviones, prefiero los amarus. Él me respondió: Y yo prefiero los grifos, pero las bestias hubieran llamado mucho la atención y seguramente que Bush ordenaba que nos dispararan.



Tercer sueño. Estábamos en una casona colonial... vi a Antonio sentado feliz de la vida tomando vino, me saludó con un gesto alzando la copa. Marcela estaba sentada a su lado enojada, al verme se puso de pie con cara de al fin vino alguien a salvarme del pelmazo que tengo al lado... ella estaba con el cabello recogido hacia atrás en una cola de caballo y tenía suelto un mechón teñido de rojo. Marcela y yo nos ponemos a conversar, confirmé que mi madre y mi tía habían fallecido porque ella me dio el pésame... luego ella me contó que conoció a un muchacho y que él le regaló una cajita musical pero Sither nos interrumpió y me dijo: Ingrata, ¿No vas a subir a verlo?



Cuarto sueño. Estaba en un dormitorio, sentada al borde de una cama en donde Jonathan estaba durmiendo… le acaricié la mejilla, él abrió los ojos, me miró y me preguntó: Lilina, ¿Ya me morí?. Yo le respondí: No, menso… Sither nos trajo a Ingrid y a mí ésta mañana. Entonces él añadió: Ah, entonces quienes se van a morir son el resto de los humanos.

Le desabotoné la camisa del pijama, sabía que estaba herido y quería ver que tan grave era... tenía un parche a la altura del vientre, iba a despegárselo para ver la herida pero Miguel (quien estaba sentado en un rincón de la habitación) me dijo: No, lo haré yo. Miguel le quitó el parche, vi que era una herida de bala pero estaba muy fea, con los bordes putrefactos... Miguel le sacó un gusano verde, lo limpió y le puso otro parche.

Le dije a Miguel que me contara cómo le sucedió eso a Jonathan, él me respondió: Ese día fuimos a visitar al anticuario y hablamos con el búho, nos retiramos pasada la media noche, estábamos cruzando el callejón cuando esa horda de metaleros salió de la nada y nos dispararon, eran balas bendecidas por el vejete, desgraciados.

Le pregunté si a él también lo habían herido y me respondió: No, yo detuve las balas con el poder de mi cosmos, mismo caballero del zodiaco, si yo soy lo máximo.



Quinto sueño. Sigue lo anterior, ahora estábamos en la sala. Ingrid estaba jugando con una niña (supuestamente es la hija de Sither), ellas están armando un rompecabezas gigante, me acerqué y vi que era un mapa enorme. Antonio estaba haciendo crucigramas y Marcela estaba tratando de comunicarse con alguien con su celular. Llegó Sither con una chica… es joven, un poco gordita, bajita, de piel trigueña, cabello negro y ojos color miel... yo supe que era mexicana y la conocía de uno de los foros de anime y yaoi.

Sither nos dijo: Tenemos el poder de tres (a mi me da risa porque me acuerdo de las Charmed pero sé que él se refiere a Marcela, a la chica recién llegada y a mi) ésta noche haremos el ritual. Marcela le respondió: No levantaremos el domo hasta que lleguen Nadia, Gissela y Fabola. Sither le dijo: Es mi isla y haremos lo que yo digo. Yo me metí y le dije: Y es nuestro poder, sin nosotras no tienes domo. Marcela añadió: Levantaremos el domo cuando estemos todos y aquí se acabó la discusión.



Sexto sueño. Estaba en la habitación con Jonathan sentada en la cama y sosteniendo su cabeza en mi regazo, él estaba dormitando, yo sabía que ya estaba mejor de la herida, sólo tenía un poco de fiebre. Tomé el control remoto para ver la televisión… cambié varios canales, animes, películas, etc... me detuve en un canal... y allí en la televisión vi a Nadia, estaba vestida de gitana corriendo en un campo cazando conejos con un palo y dije: Tsss, nosotras buscándola como locas y ella está allí cazando conejos para hacer barbacoa.


miércoles, 18 de octubre de 2017

Sueño de la calavera de roca

Sueño de la calavera de roca
10 noviembre del 2009

Estoy preocupada, tuve un sueño raro con Juan Daniel. Primero estaba yo con Killa, ella hizo en un cuenco una masa con avena como las que se hacen para las mascarillas y me la embardunó en la cara... mientras se me secaba el pegoste llegó Juan Daniel con un puñado de esmeraldas que le había dado Xiuel, Killa las recibió... me sacó el pegoste y mezcló las esmeraldas formando una bola... dijo que así se había cargado con mi energía y nos envió a hacer un ritual.

Luego Juan Daniel y yo estábamos en un balneario turístico muy bonito, había casas coloniales, restaurantes, museos, etc… se parecía un poco a La Punta pero estoy segura que era otro mundo. Llegamos a un museo de sitio y entramos con un grupo de turistas, el guía era un señor parecido al padre de Violante de la novela Xica da Silva incluso estaba vestido de época y con su peluca blanca... primero pasamos a la sala de exposición donde había vasijas, momias, etc... el estilo era a lo Paracas pero insisto que estoy segura que era otro mundo... el guía dio una charla sobre esa cultura pero solo recuerdo que su desaparición era un enigma para la ciencia.

Después se pasaba a visitar las ruinas... sólo había un bus pequeño, el guía hizo subir primero a un grupo de la tercera edad (hasta estaban con sus chalecos de su club) y el bus se llenó. Juan Daniel, yo y un grupo de mochileros tuvimos que ir caminando… las susodichas ruinas eran una formación rocosa en forma de calavera que daba a un abismo hacia el mar y que se nos hizo muy familiar a Juan Daniel y a mi, como que recordamos haber estado allí en una vida pasada.

También había una caverna acondicionada como templo con un pasaje subterráneo que llevaba hasta la base de la formación rocosa de calavera y era allí donde teníamos que depositar el amasijo de avena con esmeraldas... todos los turistas hacían cola para subir por una escalera que llevaba a la parte superior de la formación rocosa de calavera pero Juan Daniel y yo sabíamos que el verdadero lugar sagrado era la caverna templo y que teníamos que entrar por allí hasta la base de la formación rocosa pero había vigilantes y no podíamos. Entonces Juan Daniel habló con los vigilantes y me dijo que había arreglado con ellos para que nos dejaran pasar pero teníamos que esperar que los turistas se fueran.

Juan Daniel y yo nos sentamos por allí a hacer hora pero entonces yo miré mi reloj medallón y vi que era casi la hora en la que coincido horario con José Alejandro para encontrarnos en la casita de campo y además todavía tenía pendiente encontrarme con Julia quien me había pedido una manzana mágica y con Lucita que quería un amuleto contra Shakira (si, la cantante)... entonces le dije a Juan Daniel que me esperara allí, que tenía que hacer unas cosas y regresaba.

Ni idea de como llegué a casa de Lucita, no sé si era una replica onírica o estaban adornando para una reunión temática porque en la pared en la que pegamos los carteles de las reuniones había una repisa con muchos peluches y además había varias cajas con mas peluches, cadenetas y otros adornos por poner... le entregué a Julia su manzana y a Lucita su amuleto, ellas querían que me quedara para tomar lonche pero yo me fui rápido... iba a ir a la casita de campo pero Daniela me despertó llorando.

Cuando me volví a dormir y llegué a la casita de campo era casi la hora que tenía que regresar a las ruinas donde estaba Juan Daniel esperándome. Le dije a José Alejandro que no me podía quedar porque tenía que hacer un ritual con Juan Daniel… entonces me hizo una escena y a las finales me quedé con él.


Después en la tarde se me apareció Killa, me miró feo y me dijo que debí de haber regresado a las ruinas, que Juan Daniel había hecho mal el ritual bla bla...

viernes, 13 de octubre de 2017

Sueño de la aldea y los dioses

Sueño de la aldea y los dioses
3 de junio del 2001

Soñé que estaba perdida en un erial. Me encontré con un guerrero bárbaro... era alto y fornido, su piel era blanca pero estaba bronceada, su cabello era color castaño rojizo y lo llevaba a la mitad de la espalda... tenía barba, cejas pobladas y sus ojos eran azules... llevaba una piel de oso sobre los hombros como capa.

El guerrero bárbaro me llevó a una aldea... los bárbaros de la aldea eran físicamente parecidos a él pero estaban vestido de otra manera, no eran de su clan. El jefe de la aldea, quien era un bárbaro de cabello rubio, lo recibió con su espada en la mano entonces el guerrero bárbaro sacó su espada también... ambos se saludaron y hundieron sus espadas en la tierra...  la espada del guerrero bárbaro que me había traído se hundió en la tierra y él desapareció.

El jefe de la aldea reparó en mí y me saludó... de la nada surgieron una paredes de piedra y nos rodearon... estábamos en un templo adornado con murales pintados en las paredes y estatuas de dioses nórdicos... pero luego todo cambió, las estatuas de los dioses nórdicos se convirtieron en estatuas de dioses egipcios y aparecieron unos sacerdotes egipcios... entonces yo le dije al jefe de la aldea: No importa la representación, lo que importa es la esencia de la divinidad.

Empecé a identificar los murales... me acerqué a un mural que primero había sido de Sigyn y que se había convertido de Isis, lo toqué y se convirtió en un vaso de cristal gigante lleno de agua con cuarzos rosados y amatistas... luego el jefe de la aldea se acercó a otro mural que primero había sido de Thor y que se había convertido de Ra, lo tocó y se convirtió en una estela de fuego... y así hicimos con todos los murales... yo tocaba los murales que representaban a las diosas y estos se convertían en vasos de cristal llenos de agua con diferentes piedras preciosas, él tocaba los que representaban a los dioses y se convertían en estelas de fuego de diferentes colores... cuando terminamos los sacerdotes egipcios hicieron una reverencia y desaparecieron.

El jefe de la aldea se arrodilló y me besó la mano, me dijo que su nombre era Vader… entonces yo lo abracé como si lo reconociera y lo besé en la boca. Salimos del templo, nos despedimos y yo me fui caminando por un sendero hasta que llegué a una carretera.

Esperé un rato en la carretera, pasó un bus, le hice señas para que se detuviera... subí al bus... las personas del bus eran normales, es decir, estaban vestidas como gente común y corriente de esta época... me fui hasta al fondo y me senté. Llegamos a una ciudad moderna, yo me bajé en un edificio que parecía un hotel... un portero me abrió, subí hasta el tercer piso y entré a una habitación, había dos camas, una estaba hecha y la otra a medio hacer... me quedé pensativa... supuestamente yo me había alojado con una amiga y esperaba encontrarla.

Salí a la calle y tomé un bus... miraba por la ventanilla, estábamos cruzando calles comunes y corrientes, las personas se bajaban en cada paradero hasta que sólo quedé yo entonces el bus se metió a un túnel como si fuera un tren subterráneo pero las paredes no eran de concreto, era una caverna y estaba iluminada con antorchas cada cierto tramo.

Llegamos a un supuesto paradero, bajé y caminé por el túnel hasta que llegué a la boca de una caverna con una reja la cual estaba custodiada por un guardián vestido como un gladiador romano, él me hizo una reverencia, abrió la reja y me dejó pasar... yo sabía a donde iba... pasé varias puertas de mazmorras hasta que llegué a una con puerta de hierro con una ventanilla, empujé una caja de madera que había allí y me subí para mirar por la ventanilla... vi a Lionel quien estaba desnudo encadenado a la pared y Kiria estaba con un látigo flagelándolo... Kiria volteó, me miró y risueña me dijo: ¡Qué curiosa eres!.

Me desperté.


jueves, 12 de octubre de 2017

Sueño del Barrio de los muertos

Sueño del Barrio de los muertos
24 de abril del 2010

Soñé que estaba en un bar parecido a la Posada del Ángel conversando con César, él me entregó un librito de poemas escrito por José Alejandro y yo sabía que era un librito póstumo que sus amigos habían editado en su memoria… empecé a leer algunos poemas pero Daniela me despertó.

Luego soñé que estaba con José Alejandro caminando por unas calles muy parecidas al Barranco onírico, él llevaba una maleta además de su morralito de siempre, quería quedarse en mi casa… yo le dije que no se podía quedar porque mi madre y mi tía no querían recibirlo pero que yo había arreglado todo para que se quedara con un amigo mío que era bohemio, que le gustaba el teatro y la música, que seguramente se iban a llevar muy bien. Seguimos caminando y llegamos a una casona de un solo piso (era una mezcla de la casona de Cuatrotablas con la de Yuyachkani), tocamos la puerta y salió Eduardo Palomo (el actor de la novela Corazón Salvaje, que hizo de Juan del Diablo) quien me saludó muy amistosamente como si fuera mi amigo de toda la vida… le presenté a José Alejandro y Eduardo muy amable le dijo: Bienvenido, Lilith me ha hablado mucho de ti, ya verás que aquí te sentirás muy a gusto, te he preparado una habitación.

Eduardo nos hizo pasar, cruzamos un salón donde estaba un señor cincuentón sentado en un sillón leyendo un libro y dos muchachos mochileros fumando, ellos ni nos miraron. Eduardo nos llevó a una habitación, aunque era sencilla yo sabía que era la mejor de la casona, era amplia y bonita… estaba dividida en dos ambientes… uno era el dormitorio con una cama, una mesita de noche y una cómoda… el otro era una pequeña salita de estar con un par de sillones, una mesita, un estante y un ventanal que daba a un jardín con muchas flores y una pileta.

Eduardo nos dejó solos, yo tomé la maleta de José Alejandro y empecé a acomodar su ropa en los cajones de la cómoda, él se sentó en la cama con cara de tristeza y resignación. Cuando terminé de acomodar su ropa me senté a su lado, le dije que lo quería mucho y que iba a visitarlo cada vez que pudiera, luego le di un beso y un abrazo… él quería que me quedara toda la noche y la verdad yo también quería quedarme pero tenía cosas que hacer. Le prometí que a la próxima vez le iba a traer un bizcocho con pasas y almendras, me despedí de él y lo dejé en la habitación.

Eduardo estaba en el recibidor, le pedí que cuidara mucho a José Alejandro y nos despedimos. Salí de la casona y caminé hasta una avenida para tomar un bus, entonces me di cuenta que Eduardo Palomo está muerto y que no estaba en el Barranco onírico sino en el barrio de los muertos (le digo así a la zona del mas allá donde están los muggles muertos que en vida eran parientes de los shamanes… son unas calles mezcla de Barranco y del Rímac cuando era bonito, hay casonas en donde se agrupan los muertos por afinidades) y me dije: No... ¿Qué he hecho?, he dejado a José Alejandro con Eduardo quien está muerto, tengo que sacarlo de allí.

Me di la vuelta para regresar a la casona pero la calle había cambiado, caminé buscando la casona y no la encontraba, cada vez me enredaba mas en calles que no conocía… empecé a correr y seguí enredándome por mas calles que cada vez eran mas feas, sucias, ruinosas… finalmente me senté a descansar en el quicio de la puerta de una casa ruinosa y vi a mi tío Manuel (que falleció en navidad del año pasado) vagando por las callejuelas, estaba haraposo, sucio y con la mirada perdida… me desperté muy asustada.

Y ahora estoy traumada por haber dejado a José Alejandro en una casona con un muerto y por haber encontrado a mi tío Manuel como un errabundo. No sé porque mi tío está penando, hace mas de un mes en la madrugada lo escuché toser en la sala, otra vez que me quedé viendo Supernatural lo vi de refilón en el reflejo del espejo que está sobre el sofá sentado en una silla cerca de la mesa, en otra ocasión mi madre sintió que la tocó en el hombro. Hace un par de semanas soñé que había ido a una casona del barrio de los muertos donde están mi tío Ricardo y mi tía Meche (es una casona de dos pisos con un jardín con una pérgola, ellos están allí con otros muertos y se la pasan muy felices en tertulias criollas)… ésa vez fui a dejarle a mi tío Ricardo unos libros y me quedé un rato para conversar con mi tía Meche y le pregunté si mi tío Manuel estaba con ellos y ella me respondió con entre triste y temerosa: No, él no puede quedarse aquí, está prohibido que él entre.



miércoles, 11 de octubre de 2017

Sueño del hospital de la muerte

Sueño del hospital de la muerte
Septiembre del 2009

Soñé que estaba en una de esas misiones secretas con otros shamanes en un mundo amarillo parecido a Gaia en los años 1930. Yo estaba joven como cuando tenia 16 años, también estaba Miguel y otros shamanes que también lucían jóvenes pero pensábamos según la edad actual que tenemos, era como si nos hubieran rejuvenecido para camuflarnos así que en apariencia nadie pasaba de los 18 excepto el jefe que era un señor como de 40 llamado Marius.

En ése mundo había una ley que cuando las personas estaban muy enfermas los llevaban a un hospital y les daban eutanasia. También las personas que estaban hartas de vivir podían ir a ése hospital para pedir que las mataran pero antes eran evaluadas por los doctores y si sus motivos eran razonables les daban eutanasia... pero últimamente la cantidad de personas que pedían su muerte había aumentado demasiado y nosotros teníamos la misión de averiguar el motivo.

Marius nos envió al hospital. Entramos con diferentes pretextos que veníamos a despedirnos de alguien enfermo o queríamos un formulario para la eutanasia bla bla... adentro vimos muchas personas esperando turno para que las mataran, de todas las edades y que parecían físicamente sanos pero yo noté que tenían cara de estar ababosados. Luego me fui por un pasillo y empecé a husmear los cuartos, vi varios pacientes acostados en sus camas, les estaban poniendo un suero color verdoso y se veían felizmente ababosados... llegué a otro pasillo, abrí una puerta y vi a un anciano acostado en una camilla que se estaba deshaciendo pero se veía feliz… entonces me di cuenta que primero les ponían el suero y luego se deshacían.

Regresé a la sala de espera para encontrarme con los demás shamanes como habíamos quedado pero sonó una alarma, los que estaban esperando para morir no se movieron de sus lugares pero nosotros si (por inercia, como quien se sobresalta por una alerta de incendios) y eso nos delató... las puertas se cerraron, vi que un shaman logró escapar pero una shamana quedó aplastada entre ambas puertas... luego aparecieron unos fulanos de seguridad y todos los shamanes que se habían quedado corrieron por diferentes direcciones... yo me quedé entre corro o que hago porque no veía a Miguel.

Se me acercaron dos fulanos de seguridad y me preguntaron que estaba haciendo allí... vi como otros dos atraparon a uno de los shamanes. Los dos fulanos me tomaron cada uno de un brazo y me volvieron a preguntar, les respondí: Yo vine a ver al Maestro a entregarle un mensaje. Me preguntaron por el mensajero que venía siempre y les respondí que estaba muerto, se miraron desconfiados entre creerme o no y me preguntaron cual era el mensaje, yo tenía un libro de Lovecraft y les respondí: Debo de darle éste libro, el Maestro sabrá interpretar el mensaje.

Me soltaron pero aún me miraban con desconfianza, entonces no se cómo caí en cuenta de que Marius nos había traicionado y enviado allí para que nos atraparan, decidí arriesgarme y dije: Soy discípula del Sire Marius, él me dijo que acompañara a los otros y luego de que los atraparan le diera éste libro al Maestro. Entonces me creyeron y me hicieron subir un ascensor, nos detuvimos y entramos en un piso que parecía un templo hare krishna, estaba lleno de personas con túnicas blanco y rojo que le rezaban a un gurú... los dos fulanos me dijeron que era el Maestro pero yo sospeché que no, de todas maneras me acerqué al gurú y lo saludé al estilo hindú pero le dije: Es un honor conocerlo pero debo de entregarle éste libro al Maestro.

Entonces los dos fulanos me llevaron otra vez al ascensor pero ésta vez bajamos a un sótano, el lugar era parecido a una mazmorra de la Inquisición y allí estaba el susodicho Maestro (que era un fulano parecido a Ratzinger) con varios verdugos que estaban torturando personas (no cuento los detalles porque me dio mucho asco pero anoto que había un fulano hibrido parecido a Hans el erizo en una mesa de torturas y otro parecido encadenado al suelo). Le di el libro y le dije que ése era el mensaje que le enviaba el Sire Marius, el Maestro miró el libro y me preguntó que clase de mensaje era ese, yo le respondí: No lo sé, Maestro... solo soy una mensajera, mi Sire me dijo que le entregara el libro, que usted comprendería el mensaje oculto en él. El Maestro recibió el libro y le dijo a los dos fulanos que me acompañaran hasta la puerta... me llevaron hasta la puerta del hospital, me dejaron salir y yo me escapé antes que se dieran cuenta que les había engañado.


Corrí hasta que llegué a una callejuela, allí encontré a un anciano mendigo sentado en el quicio de una puerta, tenía en brazos a un niño como de dos años y a su lado estaba otro niño como de cuatro años... me pidió limosna para alimentar a sus dos nietecitos, me revisé el bolsillo del saco y tenía una moneda rara parecida a una ficha de casino, se la di y él me dio muchas gracias... pero entonces me di cuenta de que sus nietecitos eran dos perritos con ropa de niños, le iba a reclamar por estafarme pero el anciano me miró y me di cuenta que era un shaman camuflado y me indicó por donde podía huir. Siguiendo sus indicaciones llegué hasta un lugar con muchas acequias de desechos tóxicos y otras de excremento... tenía que cruzar ese mierdero para huir, lo crucé saltando sobre las tablas que había cada tramo... cuando llegué al otro lado me encontré con Miguel y regresamos a la mansión de Celesta.

sábado, 7 de octubre de 2017

Sueño del pueblo de las escobas

Sueño del pueblo de las escobas
2008

Soñé que estaba en uno de los subplanos. Iba vestida con un faldón y una blusa de campesina, estaba en la plaza de un pueblo, llevaba una canasta con empanadas e iba en plan de misión secreta haciéndome pasar por vendedora.

Me puse a pasear por el pueblo ofreciendo mis empanadas y buscando donde vivía un tal barón de los palotes (me olvidé su apellido pero era francés). El pueblo parecía sacado de la serie Raíces y el negocio eran las escobas... vi a muchos negros esclavos haciendo escobas, llevando escobas, vendiendo escobas.

Llegué a la mansión del barón de los palotes ofreciendo mis empanadas. Una negra gorda igualita a la nana de la niña bonita de las novelas mexicanas de época me hizo pasar a la cocina y me dijo que iba a preguntarle a su señora si quería comprar empanadas. Yo aproveché para escabullirme y fui al galpón en donde castigaban a los esclavos... encontré a un negro como el de la película Mandinga, alto y fuerte... tenía marcas de azotes pero como que estaba acostumbrado a eso... me miró y supe que me reconoció (vayan ustedes a saber de donde)... le di una empanada y le murmuré: La llave está adentro... él la recibió y me dijo: Gracias señora, mi nombre es Crexos, no lo olvide.

Regresé a la cocina y me compraron todas mis empanadas. Luego estaba otra vez en la plaza, vestida de campesina y con una canasta de huevos duros y papas con choclos... en eso escuché un gran alboroto, gritos y caballos... un fulano con pinta de noble iba a todo galope arrastrando con su caballo a Crexos y detrás de él iban otros tipos también a caballo que lo incitaban para que fuera mas rápido y golpeaban al pobre negro... supe que el fulano era el barón… pero lo que me pareció raro es que los otros negros esclavos aplaudían y vitoreaban lo que estaba haciendo el barón y sus amigotes... y no lo hacían como para parecer que estaban de acuerdo con su señor, yo les vi la cara y bien felices estaban de ver como castigaban a Crexos.

Entonces la nana gorda me tocó en el hombro y me indicó que la siguiera por una callejuela, me dijo: Niña, yo le voy a contar lo que hizo ése desgraciado… créame que se lo merece. Y me contó la historia y si, el tal Crexus era el malo… pero cuando me desperté me olvidé la historia.


Después en la tarde tuve un flash raro mientras me maquillaba para la sesión de fotos, estaba pintándome los ojos cuando el espejo se puso todo negro (no era mi espejo portal, era el espejo común y corriente del baño) vi a Rubén, él estaba en una habitación con muchas cosas de alquimista y conversaba consigo mismo mientras mezclaba sus pócimas... entonces se dio cuenta que yo lo estaba mirando, me saludó con la mano y me dijo telepáticamente: Es lamentable que estemos en bandos opuestos, no tengo nada contra ti y me gustaría seguir siendo tu amigo.