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viernes, 2 de diciembre de 2016

Sueño del príncipe hipocampo y a guerrera roja

Sueño del príncipe hipocampo y la guerrera roja
31 de marzo del 2006

Soñé que iba al OutfestPerú (es un festival de cine gay), llegué al centro cultural y entré a la sala de proyección de películas pero no había nadie, estuve esperando hasta que el muchacho boletero se me acercó y me dijo que la función era en otra sala. El muchacho me llevó a otra sala, abrió una puerta que daba a una escalera ancha de mármol y me dijo que subiera (ésta puerta si existe en el centro cultural pero lleva a otro salón, no al segundo piso).

Subí las escaleras pero mientras subía me iba volviendo más joven, llegué al segundo piso convertida en una niña de 9 años y noté que como me había convertido en una niña mi ropa me quedaba grande. El segundo piso era un gran salón, parecía un museo muy bonito y elegante, había muchas vitrinas con objetos antiguos, adornos de marfil, estatuas pequeñas, etc... en una percha había un vestido colgado, lo tomé y me lo puse, era un vestido color blanco y azul como el de Alicia en el País de las Maravillas.

No sabía que hacer pero no estaba inquieta ni preocupada, me puse a mirar las vitrinas. Entonces me di cuenta que al fondo del salón había una puerta muy grande de madera con taches dorados, la puerta se abrió y salieron dos hombres vestidos con armaduras como los caballeros de la edad media, se acercaron a mi amablemente y me dijeron que estaban esperándome, yo los seguí y pasamos por la puerta.

Cuando pasamos la puerta sentí como que estábamos cambiando de plano y no me equivoqué, habíamos llegado a otro mundo. Estábamos en un palacio muy iluminado, los dos caballeros me llevaron por varios pasillos y salones… vi a muchas personas pero no eran humanos, eran como los elfos de los dibujos japoneses, muy orejones y con cabello de colores.

Me hicieron entrar en una habitación que parecía un baño romano. Entré, allí estaba un joven de facciones delicadas, cabello castaño corto hasta los hombros y ojos azules...  estaba bañándose y sólo se le veía de la mitad del pecho para arriba, estaba pálido y parecía enfermo.

Entonces uno de los guerreros me dijo que tenía que ayudar al príncipe. Me metí al agua, caminé hasta donde estaba el príncipe, le pregunté que podía hacer por él y me dijo que lo ayudara a dar a luz... entonces me di cuenta que estaba “preñado”... empecé acariciarlo para relajarlo, le froté la pancita y noté que en medio de su vientre tenía una abertura como la de los hipocampos. Después de estimularlo un rato empezó a dar a luz, parió un montón de pececitos dorados que empezaron a nadar por toda la alberca.

Luego estábamos en la alcoba del príncipe hipocampo, había muchos atrapasueños colgados por todos lados y conchas marinas como adornos. El príncipe estaba recostado descansado en su cama y yo estaba cuidándolo cuando entró uno de los guerreros muy triste y le dijo al príncipe que había llegado el Lord... el príncipe me dijo que me fuera a mi alcoba y me escondiera allí porque el Lord era un hombre muy malo.

Yo salí pero me quedé en el pasillo y vi que el guerrero hizo pasar a la alcoba del príncipe a un hombre alto, de piel oscura, ojos color miel, cabello negro y barba... era atractivo, pero su cara era adusta y daba miedo porque parecía que tenía mal genio... supuse que era el esposo del príncipe, pero no entendí porque el guerrero que lo anunció lo hizo con una cara de tristeza y preocupación.

Fui a la alcoba que me habían designado, era una alcoba bonita y había un espejo de cuerpo completo con marco dorado con diseños celtas. Me puse un camisón y empecé a peinarme frente al espejo pero mi reflejo se hizo difuso... entonces vi un lugar desértico, era un mundo rojo porque el sol era rojo y estaba en lo alto, como al mediodía... luego vi a una mujer de cabello castaño y ojos color rubí, era la típica guerrera roja bruta, con tatuajes... ella estaba sentada en la puerta de una choza de paredes de barro y techo de paja, limpiando una espada... estaba triste... entonces como que se dio cuenta que yo la estaba observando y se acercó hasta quedar frente a mí del otro lado del espejo y me dijo que era una de las vírgenes guerreras de la reina Calafia, que estaba atrapada en ésa prisión astral y me pidió que la ayudara a salir de allí.

Después el sueño cambió. Era el día siguiente y uno de los caballeros me llevó a la alcoba del príncipe hipocampo... estaba acostado y se le notaba que había llorado, le pregunté si había discutido con su esposo pero él indignado me respondió que ése tipo repugnante no era su esposo sino un desgraciado que lo obligaba a fornicar con él para que le diera muchos pececitos. Empecé a curarle las heridas (al parecer el fulano lo había violado) y le pregunté para qué el Lord quería tantos pececitos dorados y el príncipe me respondió que lo que ése tipo malvado quería eran las gemas de poder que tenían los pececitos en su interior.

Uno de los caballeros dijo que ésa situación no podía continuar y que había que tejer el manto, el príncipe hipocampo se negó pero el guerrero le insistió diciéndole que ya no podían soportar que él siguiera sacrificándose cediendo a los deseos del cruel tirano.

El sueño cambió. El caballero y yo estábamos caminando en un bosque oscuro y tenebroso, llegamos hasta un claro en donde había un árbol gigantesco con una grieta en su tronco, entramos por la grieta y descendimos por unas escaleras de piedra hasta llegar a una gruta subterránea... allí estaba un joven vestido con una túnica corta blanco ceniza... estaba acostado en el suelo en un lecho de hojarasca, su cabello era de color plata y era larguísimo, tenía como varios metros. Estaba durmiendo tranquilamente mientras que un montón de mariposas azules volaban a su alrededor, nos acercamos y me di cuenta que no eran mariposas sino pequeñas haditas que se ocupaban de peinarlo.

El caballero se acercó y lo despertó. El joven tenía los ojos celestes. El caballero conversó algo con el joven pero no escuché que dijeron, luego me indicó que me acercara y me dio una daga corta. Le corté el cabello al joven dejándoselo hasta los hombros. Después el caballero le dijo al joven que viniera con nosotros, pero el joven le dijo que su deber era permanecer orando en ésa gruta porque él era el pilar del bosque pero el guerrero insistió, le dijo que eran órdenes del príncipe hipocampo y todos regresamos al palacio.

Luego el sueño volvió a cambiar. Yo estaba trabajando en un telar haciendo un manto con el cabello del joven como si fuera hilo mientras que afuera había una espantosa tormenta. Terminé el manto... entonces llegó el Lord, quiso forzar otra vez al príncipe hipocampo, pero él se puso el manto, hizo unos pases con las manos, formó una bola de energía color plata y fulminó al tipo.

Después estábamos en un salón cenando, el joven de cabello color plata estaba sentado al lado del príncipe y supe que eran hermanos. Entonces el príncipe hipocampo me preguntó que quería como recompensa por haberlos ayudado, yo le pedí que liberara a la mujer guerrera que estaba prisionera en el espejo de la habitación que me habían dado pero el príncipe me dijo que no sabía de qué le estaba hablando.

Entonces le conté lo que había visto en el espejo que estaba en la alcoba que me habían dado... el príncipe hipocampo se enojo con el caballero que me había llevado a esa habitación porque no me debió de llevar alli... el príncipe me dijo que la alcoba a la que me llevaron era de su madre y ese espejo había sido de ella, que le pidiera otra cosa como recompensa porque no podía liberar a esa mujer guerrera que estaba atrapada en el espejo porque ella había matado a su padre que había sido el rey de ése mundo.

Le pregunté por su madre y me dijo que ella era una dama del agua y que cuando la mujer guerrera mató a su esposo la atrapó en el espejo...  luego añadió que después llegó el Lord con un ejército y quería casarse con su madre para convertirse en el rey de ese mundo, pero su madre huyó hacia el océano y el Lord en venganza lo tomó a él y lo forzó a hacer pececitos. 

Entonces yo le dije al príncipe hipocampo que lo único que quería era regresar a mi mundo, pero él me dijo que no quería que yo me fuera, que quería que me quedara con él y le hiciera muchos pececitos plateados... yo le respondí que no podía quedarme porque ya se me estaba haciendo tarde para la película que quería ver.

Y eso es todo lo que recuerdo, me desperté. Entonces pensé en escribirle a Chris para contarle este sueño raro, pero luego pensé que no y por eso lo estoy escribiendo aquí. Y estoy molesta porque la guerrera roja quería engañarme poniendo cara triste para que yo cayera y la sacará de allí.

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