in girum imus nocte et consumimur igni

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viernes, 19 de agosto de 2016

Sueño del centauro

Sueño del centauro
3 septiembre 2007

Soñé que estaba viviendo con mi hija Ingrid y Jonathan en un departamento en el segundo piso de un edificio moderno. Nad era nuestra vecina, ella vivía en el edificio de al frente... ni idea si estábamos en Perú o Chile pero en las calles habían anuncios en español.

Era mi cumpleaños pero Ingrid estaba con gripe y yo no quería recibir a nadie. Estaba llamando por teléfono a mis amigos para cancelar mi fiesta cuando tocaron el timbre, eran mis tíos y primos (incluidos mi tía Lidia, mi tía Meche y mi tío Ricardo que ya han fallecido) me molesté y boté a todos a escobazos.

Después el sueño cambió, estaba en el mismo departamento pero era otro día. Llegó Nad, estaba vestida con un conjunto de oficina color rojo y tenía un maletín con muchos documentos... se sentó en el sofá, vació todos los documentos sobre la mesita de centro, rompió algunos y guardó otros, estaba muy nerviosa.

Luego tocaron la puerta, era Marcela, estaba vestida a lo deportivo con buzo y tenía una mochila llena de víveres y cosas para acampar. Ella nos dijo que teníamos que irnos a la montaña, que era cosa de vida o muerte. Nad fue a recoger a sus hijos (un niño y una niña), Ingrid y yo empezamos a hacer nuestro equipaje.

Después estábamos en un refugio campestre en la montaña, habíamos rentado un bungalow con dos dormitorios... en uno de los dormitorios estaban los hijos de Nad e Ingrid durmiendo, nosotras estábamos en el otro dormitorio haciendo un círculo mágico con una tiza blanca en el suelo. En eso tocaron a la puerta, era el muchacho de servicio con cara de traumado y nos dijo que había un "ser" preguntando por nosotras... salimos a ver quien era y era un centauro. El centauro era de edad madura, tenía el cabello y la barba de color castaño rojizo… nos dijo que ése lugar tampoco era seguro, que teníamos que irnos de inmediato y que había venido con otros centauros que nos iban a llevar a otro lugar.

En eso me acordé que no le había avisado a Jonathan que nos habíamos ido y que cuando él regresara al departamento no nos iba a encontrar y se iba a preocupar. Le dije a Marcela que me prestara su celular para llamarlo, ella buscó en su bolso pero su celular no estaba, entonces lo vació todo en el suelo y cayeron un montón de caracoles y conchas marinas de abanico... de allí no recuerdo.

Nad, sus hijos, Marcela, Ingrid y yo llegamos a un convento como del siglo XVI en donde íbamos a escondernos. La madre superiora nos dio hábitos de monjas a nosotras y hábitos de novicias a las niñas pero le dijo a Nad que no podía esconder a su hijo, Nad le respondió que lo podía vestir como a las niñas pero la madre superiora le dijo que no podía quedarse porque era varón… ellas empezaron a discutir... a las finales decidimos que yo me quedaba allí con las niñas mientras que Marcela iba a recoger a Gissela y a Lucas al aeropuerto y Nad con su hijo buscaba otro lugar a donde pudiéramos ir todos porque si en ése convento no aceptaban a su hijo menos a Lucas.

Luego estaba yo con las niñas en el jardín del convento y en eso vi a la hija de Antonio también vestida de novicia. Me entraron las sospechas, empecé a revisar las habitaciones y en la biblioteca me encontré con Antonio sentado fumando y con los pies sobre el escritorio... le pregunté como él se encontraba allí si la madre superiora no había permitido que el hijo de Nad se quedara y el muy zorro me respondió: "Pues obviamente ella dejó que me quedara por mis encantos"


De allí me desperté.

jueves, 18 de agosto de 2016

Penumbria

La habitación bañada con la media luz de las velas rojas, incienso de sándalo y rosas envolviéndonos de misticismo profano. Una fuente con manzanas, una botella de vino borgoña, otra de whiskey etiqueta negra y tres vasos sobre la mesa de noche. El balcón abierto, las cortinas sacudidas por el viento y un lejano murmullo encantado que nos trae reminiscencias del desierto… se asoma la Luna Llena en Libra mientras me tumbo en el lecho sintiéndome una víctima de la lasciva danza de los astros… no, dejemos la hipocresía de lado, me tumbo en el lecho con la sonrisa ebria de vino dulce de la vestal hierática, con el orgullo y la ambición de la Luna de Tormenta. 

Júpiter mostrándose en el cielo a ojo desnudo con el mismo descaro con el que tú te muestras ante mí y te despojas de tus ropas. Presumes tu bien formado cuerpo haciendo alarde de tus músculos, respondo tu egocéntrico exhibicionismo con un gesto desdeñoso que queda desmentido por mi mirada que se pierde recorriendo la perfección de tus pectorales, tu vientre y tu pubis.

- Bueno, admito que no estás tan mal – te comento y me respondes con una carcajada.

Invades el lecho, con manos expertas me despojas lentamente de mi bata negra de gasa y recorres mi cuerpo con caricias mientras él nos observa sentado en el sillón con un vaso de whiskey con hielo en la mano para embriagar sus celos duplicados… tu lengua ponzoñosa jugueteando con uno de mis pezones y tus dedos pellizcando el otro mientras yo observo como él se muerde los labios en un gesto que es mitad rabia y mitad excitación.

Bajas hacia mi vientre dejando un camino de besos húmedos hasta llegar a mi pubis y te ubicas entre mis piernas… él apura el vaso de un trago, temo que lo reviente con la fuerza de su mano crispada pero para mi alivio lo deja en el suelo. Acaricias mis muslos y acomodas mis piernas sobre tus hombros… no puedo disimular los gemidos de placer que me arrancan tus lamidas y succiones sobre mi clítoris pero es a él a quien contemplo, deseo e imagino jugueteando entre mis piernas… y él lo sabe… me sonríe mientras se desabotona la camisa y toca sus pectorales… le devuelvo la sonrisa cuando desabrocha su pantalón y desliza su mano para liberar y atender su miembro viril turgente.

La penumbra de la Tierra cubre a la Luna en el mismo instante en el que tú me cubres con tu cuerpo, eclipse predestinado por los Dioses que nos tejieron la engañosa trama de éste furtivo encuentro… la furia volcánica del sol rojo del inframundo invadiendo con alevosía mis entrañas. Eres como un puma de fuego demostrando su agilidad felina con cada embestida mientras él se masturba contemplando el lascivo cuadro que le ofrecemos. Tu ritmo se vuelve furioso y me estremeces por completo pero es su nombre el que grito cuando me haces llegar al orgasmo y siento tu polución ardiente quemándome por dentro… él acaba en su mano y luego, haciendo ése gesto tan inocentemente lascivo que me enloquece, se lame los dedos con fruición sin dejar de mirarme sabiendo cuanto deseo ser yo la que lame sus dedos y siente su sabor en la boca.

Te retiras de mi cuerpo con delicadeza, me incorporo y quedamos mirándonos frente a frente… mis ojos enfrentando a los tuyos, abismos ígneos que me confiesan un deseo que no te atreves a pedirme porque crees que te lo negaré… entonces acaricio tu mejilla, siento tu barba crecida raspando el dorso de mi mano como una lija, intentas fruncir el ceño para disimular tu sonrisa… recorro lentamente tus labios con un dedo, veo tus pupilas dilatarse y siento que tu respiración se acelera… entonces por primera vez te doy un beso en la boca, un beso tan apasionado que te toma por sorpresa y que por un instante no atinas a corresponder…  cuando reaccionas me tumbas sobre el lecho y devoras mi boca liberando las ansias contenidas durante todo nuestro encuentro.

Me dejas los labios inflamados y escocidos, ardiendo como si hubieran sido restregados con pimienta. ¿Quieres saber a qué me supo tu boca?... me supo a una copa rebosante de victoria… yo seré la reina madre regente del Trono de Amatista de una manera u otra.

Liliana Flores Vega - 30 de marzo 2016
Imagen: Google

viernes, 12 de agosto de 2016

Sueño del mundo steampunk

Sueño del mundo steampunk
22 de mayo de 2013

Yo no soy de hacer siestas pero ayer martes me dio sueño después del almuerzo. Soñé que estaba en un mundo tipo steampunk victoriano... estaba en una casona de tres pisos que ya he visto en otros sueños (con un jardín con una fuente de mármol color crema y una escalera exterior que lleva directo al tercer piso donde está la biblioteca - laboratorio - taller)

Estaba en el jardín con dos amigas y un amigo (amigos míos en el sueño pero que en la realidad no conozco), escuchamos un estallido y vimos humo en el tercer piso, de inmediato supimos que era un incendio... eso era algo que sucedía muy a menudo (el dueño de la casona era el padre de mi amigo y era científico) pero lo raro es que se suponía que el señor estaba de viaje y nadie subía al tercer piso cuando él no estaba.

Nosotras subimos para rescatar los libros mientras que nuestro amigo armaba una bomba contra incendios. Encontramos que había explotado una máquina de vapor (bueno yo no sé mucho de eso, era una máquina con muchos tubos y manivelas que funcionaba a vapor pero no sé exactamente para que servía), el estallido había roto unos frascos de combustible que se había desparramado por el suelo, se había caído un mechero y los libros de un estante estaban quemándose.

En un rincón encontramos a una chica como de 16 años, pelirroja y obesa, por sus facciones y comportamiento se notaba que era retrasada mental, llevaba un vestido estilo lolita y estaba chupando una paleta de caramelo de colores. No sabíamos quien era pero supimos que el incendio lo había causado ella sin querer por manipular las manivelas de la máquina. Una de mis amigas la tomó de la mano y la sacó de allí. Yo y mi otra amiga tomamos los libros que pudimos (recuerdo que primero tomé unos libros muy grandes con hojas de pergamino que tenían muchos grabados y mapas, luego busqué otros libros mas pequeños con cubierta de cuero y que tenían un dibujo de un Cthulhu estilizado en color verde en la primera hoja, yo sabía que esos libros eran muy importantes) y bajamos... volvimos a subir y bajar muchas veces rescatando todos los libros que podíamos.


Nuestro amigo logró apagar el fuego con la bomba y cuando creíamos que todo había pasado otra máquina de vapor que estaba en un rincón empezó a hacer un ruido muy raro y parecía que también iba a explotar... ésa máquina tenía tubos conectados a las paredes. Nuestro amigo dijo que esos tubos se extendían por toda la casa hasta el pozo, que trataría de apagarla pero que podía estallar y sería el final, que nos fuéramos lejos con los libros... nosotras subimos a un carro antiguo (de esos que había que hacerles girar una especie de manivela para que arrancaran) y nos fuimos llevándonos a la chica con retraso mental y todos los libros que habíamos rescatado del estante. Y me desperté... no sé que fue de nuestro amigo.

lunes, 18 de julio de 2016

A puertas cerradas

Finalmente el invierno ha llegado con aullidos de lobos y melodías de nostalgia. Las doncellas de nieve y los caballeros de hielo se encuentran furtivamente en el bosque para celebrar rituales y mascaradas. Las noches son mas frías y largas… invitan a encender la chimenea y arrebujarnos en el amplio lecho bajo las colchas y pieles reconfortándonos con el calor de nuestros cuerpos desnudos. 



Ésta noche, víspera de plenilunio, te amaré a puertas cerradas, en contra de las leyes del universo y gritándolo en silencio.

Liliana Celeste Flores Vega - 18 julio 2016
Imagen: Google

lunes, 11 de julio de 2016

¿Danzamos?

Esta noche deseo embriagarme y danzar hasta que el mundo me de vueltas. Dile a la orquesta fantasma que toque en la glorieta del jardín invernal y abre el balcón para que las notas de la melodía encantada lleguen hasta nuestra alcoba… tómame entre tus brazos, embriágame con tus besos y hazme danzar al compás de un vals bajo las sábanas.

Liliana Celeste Flores Vega 
11 julio 2016
Imagen: Victoria Frances


lunes, 4 de julio de 2016

Noche de romance medieval

Hoy no te escribiré versos de luna azul enamorada ni te dedicaré melodías de viento con murmullos de nostalgia… hoy sólo te diré que ésta noche te esperaré en nuestro onírico castillo invernal como la dama blanca de aquél cuento esperaba cada noche de luna oscura a su amado caballero negro.

Liliana Celeste Flores Vega
4 julio 2016
Modelo y edición: Yo

Locación: Castillo de Chancay

sábado, 2 de julio de 2016

Cuando el búho ulule bajo los olmos

Y ésta noche nos encontraremos en nuestra cabaña en aquél bosque donde el otoño es perenne y los elfos tocan sus flautas. Mientras me esperas colocarás los leños en la chimenea para entibiar la estancia, luego encenderás el farol de la entrada y te quedarás un momento de pie en el pórtico contemplando la danza suicida de las mariposas nocturnas. Después prepararás vino caliente especiado con canela y miel.

Llegaré cuando el búho ulule bajo los olmos. Abriré la puerta y te encontraré sentado en el sillón cerca de la chimenea contemplando el baile ritual de las salamandras. Te pondrás de pie para recibirme, nuestras miradas se encontrarán por un instante, tantas cosas por decirnos pero sólo nos saludaremos con un “buenas noches” y un intercambio de sonrisas indecisas… acariciarás mi mejilla, levantarás mi mentón para darme un beso y yo rehuiré el roce de tus labios pero de inmediato te abrazaré para cobijarme en tu pecho buscando instintivamente tu calor… tú me estrecharás fuertemente y acariciarás mi cabello.

Me invitarás a sentarme en el sillón cerca del calor del fuego y me ofrecerás una taza de vino especiado caliente. Te arrodillarás sobre la piel de oso, me quitarás las botas de piel y masajearás mis pies mientras me cuentas de la última incursión de tu ejército o me comentas alguna de tus aventuras… yo te dejaré hacer mientras te escucho distraídamente, bebo el reconfortante vino sorbo a sorbo y me entretengo mirando a los insectos que revolotean alrededor de las velas.

Empezará la sonata nocturna de los grillos y me indicarás con un gesto que es hora de que vayamos al lecho. Te desnudarás y fingiré que no te observo mientras enciendo un par de varillas de incienso pero lo cierto es que cada noche te encuentro más atractivo. Me quitaré el faldón y el corpiño, me quedaré en camisa y me sentaré en el lecho. Tú te sentarás frente a mi, desatarás el lazo de mi camisa y la deslizarás lentamente hasta mi cintura… acariciarás mis hombros desnudos y mis pechos turgentes… cerraré los ojos mientras tus manos se deslizan sobre mi piel gélida y me tumbas suavemente sobre el lecho… te acomodarás entre mis piernas, sentiré el roce áspero de tu barba contra mis muslos y la suave humedad de tu lengua lamiendo con fruición mi sexo… colocaré mis piernas sobre tus hombros y deslizaré mis pies sobre tu espalda mientras jadeo pensando en él.

Me penetrarás sujetando mis caderas… me embestirás con fuerza, rudo sin llegar a ser brusco, mantendrás un ritmo constante y conseguirás que mi pecho se agite y mis entrañas palpiten… sin querer murmuraré su nombre entonces, no sé si por revancha o por complacerme, te retirarás de mi cuerpo, me forzarás a ponerme de rodillas sobre el lecho y me montarás como un felino salvaje en celo… me estremeceré de placer cuando muerdas mi nuca y te sienta llegar al orgasmo… nos quedaremos un momento sin separarnos mientras el ritmo de nuestras respiraciones se calman… yo seré quien rompa el abrazo para recostarme de lado y tu te acomodarás rodeando mi cintura con un brazo, ambos sin intercambiar palabras como si fuéramos cómplices de algún crimen.

Las velas se consumirán y el viento nos traerá el dulce lamento de las flautas de los elfos… y yo fingiré que estoy dormida mientras tú besas mis hombros magullados y acaricias mi vientre. 

Liliana Celeste Flores Vega - 2016
Imagen: Google

lunes, 27 de junio de 2016

Esta noche no me esperes

Esta noche no me esperes semidesnudo entre las sábanas blancas y volutas de incienso oriental, no te visitaré mientras duermes… ésta noche te enviaré un unicornio blanco como la nieve para que te lleve por los oníricos senderos hasta el lugar en donde estaré esperándote. No temas cuando la feérica bestia te lleve por los oscuros senderos del bosque milenario donde anidan las arpías, cabalgue velozmente atravesando los páramos donde vagan los espectros de las nieblas y cruce los pantanos donde moran los terrores ciegos… en mi espantable reino todos saben que eres mi amado y que deben de respetarte, las criaturas de la noche no te harán daño… disfruta del sombrío paseo, valdrá la pena cuando llegues al lugar en donde estaré esperándote.

Liliana Celeste Flores Vega – 27 junio 2016
Imagen: Google

lunes, 20 de junio de 2016

Preludios vespertinos


Preludios vespertinos a una amorosa balada nocturna...

- Mi dulce estrella de la tarde, quisiera tener la serena resignación que tienes para aceptar los funestos designios de los Dioses tiranos.
- ¿Funestos designios?... ¿Te consideras desdichada por la bendición que haz recibido?
- No… pero…
- ¿Dioses tiranos?
- Si… tiranos, prepotentes, viles y mentirosos.
- Pues yo creo que fueron generosos con nosotros. Yo les supliqué que nos dieran una noche y nos concedieron un año, fue mucho más de lo que esperaba… el recuerdo de los besos, las caricias, las noches de pasión y lujuria que compartimos me son suficientes para ser feliz por el resto de mi vida.
- Yo no estoy conforme, me siento engañada y utilizada.
- Todo estaba escrito desde antes que naciéramos en éste mundo… y lo sabes.
- Y me molesta no haberlo intuido. Detesto éste final.
- ¿Final?... no hay final. Tenemos nuestros amorosos encuentros oníricos cada lunes cuando cae la noche, nuestro castillo en el reino invernal y nuestro amor que es eterno.

Liliana Celeste Flores Vega – 20 junio 2016
Imagen: Google

lunes, 13 de junio de 2016

Libélulas vagarosas

Libélulas vagarosas en los cendales incoloros. La luna en cuarto creciente es una barca de argento surcando los mares oníricos… ésta noche azul navegaré para visitarte en tus sueños.

Liliana Celeste Flores Vega (Lileth) – 13 junio 2016

Imagen: Imagen: Fotomanipulación hecha por Lvxion usando una de mis fotos de stock como modelo